Ángel y Estefanía se casaron en pleno invierno, el 30 de diciembre, en un entorno que demuestra que las bodas no solo son para el verano. Celebraron su ceremonia en la Iglesia de Santo Tomás en Ávila, un lugar imponente con siglos de historia y un ambiente muy especial, sobre todo en los meses fríos.
Después de la ceremonia, el convite tuvo lugar en la Dehesa de Pedrosillo, una finca situada a las afueras de la ciudad, perfecta para quienes buscan un espacio amplio, rodeado de naturaleza y con un estilo elegante y sobrio. A pesar de las bajas temperaturas, todo fluyó con calidez gracias a la energía de los invitados y la buena organización.

¿Una boda en invierno? Claro que sí
Cada vez más parejas se animan a celebrar su boda en los meses de invierno. Diciembre, en concreto, ofrece una luz muy suave, ambientes recogidos y la posibilidad de hacer algo diferente. En el caso de Ángel y Estefanía, el resultado fue una jornada emotiva, sin prisas, con todos los momentos importantes vividos con calma y atención.
Como videógrafo, trabajar en una boda invernal como esta te permite captar una atmósfera muy particular: desde la luz tenue de la iglesia hasta los detalles más espontáneos del banquete. Y todo con un enfoque natural y documental, tal y como ellos lo imaginaron.
¿Buscando inspiración para tu boda invernal o navideña en Ávila?
Tanto si estás pensando en una boda de invierno como si te atrae la idea de una boda navideña (aunque no necesariamente temática), la Dehesa de Pedrosillo es una opción a tener en cuenta. Y si te apetece recordar tu boda con un vídeo auténtico y sin posados, puedes contar conmigo.

